27 abril 2013

Aeropuerto Internacional de Rio de Janeiro ANTÔNIO CARLOS JOBIM | Premonición, coincidencia o plagio...?


Vamos a trasladarnos en el tiempo, en concreto al mes de Junio de 1998.
1998, fue el año de mi primera visita física a la ciudad de Rio de Janeiro.
Después de unos días de grandes emociones en la "Cidade Maravilhosa", me encontraba en la zona Internacional del Aeropuerto de Galeão (RJ), a pocas horas de coger el vuelo de Iberia, que me llevaría sin escalas de vuelta a Madrid.
Durante aquel tiempo de espera, empecé a recorrer mentalmente todo lo vivido, pensando y reviviendo situaciones, relacionando y repasando cronológicamente mis visitas a lugares, actividades, espectáculos, personas conocidas, conversaciones, compras, etc.
Fui apuntando detalladamente en una libreta (costumbre que conservo hasta el día de hoy), todo lo importante y también todo lo pendiente, para poder realizarlo si hubiera oportunidad, en un futuro.
Como ya sabía, prácticamente cada palabra anotada en la libreta, estaba en relación directa o indirecta con la Bossa Nova y/o la Música do Brasil.
Por encima de la media, había un claro protagonista, un hilo conductor invisible que me había guiado durante 20 días por la ciudad.
Se trataba del músico y compositor Antônio Carlos Jobim.
Desde siempre, estuve interesado en conocer los lugares verdaderos e históricos relacionados con la Bossa Nova en general y con la historia del músico carioca en particular.
Visite varios de ellos, como el Bar Garota de Ipanema, el Espaço de Tom en el Jardim Botânico, Arpoador, O Clube do Tom en Leblon, Bar Cobal en Botafogo, la Rua Nascimento Silva, 107, etc.
Tom Jobim murió en Diciembre de 1994 y curiosamente, después de 4 años y a pesar de la gran relevancia del artista, todavía no tenía una calle, monumento, estatua, plaza, parque, Centro musical y/o Cultural con su nombre.
Triste homenaje de la ciudad que vio nacer al hombre que hasta el día de hoy, mejor ha contado y cantado las bellezas naturales de Rio de Janeiro y/o la filosofía de vida carioca en su conjunto…!
De repente, pensé: Qué fantástico sería el poder cambiar el nombre del actual Aeropuerto Internacional Galeão x Antônio Carlos Jobim…!
Fui directo al Dpto. de Atención al Cliente, y sin dar muchas pistas, les pedí los datos precisos para dirigir una carta con mi propuesta al organismo competente del Aeropuerto.
Infraero Setor Imprensa me dijeron.
Una vez en Madrid, continuaba obsesionado con la idea.
Siendo consciente de la enorme burocracia brasileña y de la tremenda dificultad en que prosperara positivamente mi iniciativa, casi desistí del intento.
Me animó la idea de que (aunque ni siquiera leyeran la carta), este sería mi particular homenaje a uno de los músicos que con sus  canciones, cambiaron mi vida.
Intenté sintetizar la propuesta con conceptos claros y directos.
Después de varios borradores, conseguí redactar la carta definitiva y con fecha 12.07.1998, fui a una Oficina de Correos para certificar oficialmente el contenido, además del envío postal. Misión cumplida…!


Carta certificada enviada a Infraero AIRJ - 12.07.1998
(click para ampliar)


Un par de meses después, todavía recuerdo mi extrañeza cuando abrí el buzón de casa, y encontré el sobre.
Allí estaba milagrosamente el retorno esperado. La carta de respuesta de Infraero AIRJ.
La leí detenidamente varias veces.
En ella, educadamente me agradecían la idea y me comunicaban formal y administrativamente que preferían mantener el nombre actual del Aeropuerto Internacional Galeão, dando a entender lo difícil que era cambiar temas institucionales de un día para el otro.
La carta estaba firmada por el Sr. Gilson Campos Jefe de la División de Comunicación Social de Infraero – Rio.
Todo dentro de la más absoluta normalidad.
Estaba contento con el resultado.
Habían leído, y contestado oficialmente a mi carta…!
Guardé las dos cartas en una carpeta como recuerdo, con cierta sonrisa interior pensando: "Qué gran ocurrencia has tenido"...rsrsrs…!


Carta de Infraero AIRJ recibida en Agosto 1998
(click para ampliar)



Pasaron varios meses, y fue en el inicio de 1999, cuando recibí la llamada de mi amigo Juan Carlos Benitez, que en la época trabajaba en la Compañía Iberia como mecánico de vuelo en líneas internacionales.

-   Hola Carlos, estarás contento, me dijo...!
-   Porqué...? Le pregunté...
-   Ayer nos dieron el plan de vuelo del mes con todos los destinos y novedades, y entre ellas está el cambio de nombre del Aeropuerto de Rio de Janeiro, que ahora se llama Antônio Carlos Jobim.
-   ...? / No lo sabía Juan Carlos, que sorpresa...! No podía tratarse de una broma, porque mi amigo, aunque sabía mi pasión por la Música do Brasil, desconocía por completo el tema de las cartas.
Pues sí que estoy contento...! Gracias por la buena noticia | Un abrazo...! 

Colgué el teléfono, y me quedé bastante confundido por un momento, pensando en aquella noticia que me acababa de comunicar mi amigo.
Inesperado, extraño, ilógico y palabras de ese tipo son las que venían a mi cabeza…!


Monumento Homenaje a Antônio Carlos Jobim,
situado en la planta superior del Aeropuerto Internacional de Rio de Janeiro

  
 

Comprobando cronológicamente las pruebas físicas de mi iniciativa, presentadas oficialmente en aquel año 1998, sólo puedo argumentar:
Increíbles las coincidencias entre las frases de mi carta y las frases de las placas en el actual Monumento a Tom Jobim en el Aeropuerto. Prácticamente son idénticas.
Increíble que en menos de 6 meses, se resolviera todo.
Comentar también que nunca recibí ninguna carta o comunicación de Infraero AIRJ comentándome la gestión y concesión, como prometieron en su carta.
Hasta el día de hoy, después de 14 años de aquello, me sigo haciendo la misma pregunta: Premonición, coincidencia o plagio…?


Placa original del Monumento a Tom Jobim / AIRJ

Salve Antônio Carlos Jobim, Maestro Soberano...!